Este pollo teriyaki casero es una versión mucho más saludable de la clásica comida asiática para llevar, sustituyendo las salsas embotelladas cargadas de azúcar y conservantes por una salsa teriyaki preparada desde cero con ingredientes naturales. Se prepara salteando 4 pechugas de pollo cortadas en trozos con un poco de aceite de sésamo hasta dorarlas por fuera, reservándolas después para saltear en la misma sartén 1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 1 zanahoria en juliana y un puñado de brócoli, consiguiendo que las verduras queden tiernas pero conserven un ligero punto crujiente. Se devuelve el pollo a la sartén junto con una salsa hecha de salsa de soja, miel, vinagre de arroz, jengibre y ajo, dejando que todo se impregne bien antes de espesar con un poco de maicena disuelta en agua.
Es un plato perfecto para el día a día, ya que se prepara en poco más de 25 minutos en una sola sartén, y admite muy bien guardar la salsa preparada con antelación para agilizar aún más la receta entre semana.
Por qué este pollo teriyaki es una opción saludable
La pechuga de pollo aporta proteína magra de alta calidad en este plato, con mucha menos grasa que otras versiones de teriyaki preparadas con muslo o con carne más grasa. Preparar la salsa desde cero con salsa de soja, miel y especias frescas evita el exceso de azúcares, espesantes y conservantes que suelen llevar las salsas teriyaki envasadas, consiguiendo un resultado igual de sabroso pero bastante más natural. Las verduras salteadas suman además una ración generosa de fibra, vitaminas y color al plato, equilibrando muy bien la comida.
Este plato resulta especialmente interesante para quienes buscan alternativas caseras a la comida asiática para llevar sin renunciar al sabor que tanto gusta a toda la familia, incluidos los más pequeños de la casa.
Consejos para que tu pollo teriyaki te quede jugoso
No sobrecocines el pollo durante el primer salteado, ya que solo necesita dorarse por fuera; terminará de hacerse cuando lo devuelvas a la sartén con la salsa. Saltea las verduras a fuego fuerte y removiendo con frecuencia, para que se doren ligeramente sin llegar a soltar todo su agua y perder ese punto crujiente tan característico de los salteados asiáticos.
Si la salsa espesa demasiado rápido, añade una cucharada de agua para aligerarla sin perder sabor. Deja reposar el plato un par de minutos antes de servir, ya que el pollo y las verduras terminan de absorber la salsa y ganan aún más sabor.
Variantes que puedes probar con esta receta
Sustituye el pollo por tofu firme marinado o por setas shiitake salteadas para una versión completamente vegetariana, manteniendo el mismo resultado sabroso. Cambia las verduras según lo que tengas en la nevera, funcionan igual de bien con champiñones, tirabeques o edamame.
Añade una pizca de guindilla o unas gotas de sriracha a la salsa si te gusta un puntito picante, o sustituye el arroz blanco por arroz de coliflor para una versión más ligera en carbohidratos.
Cómo aprovechar este pollo teriyaki durante la semana
Esta receta rinde para 4 personas y se conserva en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. La salsa teriyaki casera también se puede preparar con antelación y guardar por separado hasta una semana, lista para usar en cualquier salteado. Al recalentar, añade un chorrito de agua si la salsa ha espesado demasiado tras el paso por la nevera.
Por qué merece la pena incluir este plato en tu menú semanal
Incluir este pollo teriyaki casero en tu rutina semanal es una forma sencilla de disfrutar de ese sabor a comida asiática que tanto gusta, sin las grasas ni los aditivos de las versiones para llevar, aportando además una ración completa de proteína, verdura y carbohidratos en un solo plato.
Pollo teriyaki casero con arroz y verduras salteadas
Ingredientes
- 4 pechugas de pollo cortadas en trozos
- 2 cucharadas aceite de sésamo
- 1 pimiento rojo en tiras
- 1 pimiento verde en tiras
- 1 zanahoria en juliana
- 1 taza brócoli en floretes
- 2 tazas arroz cocido
- 4 cucharadas salsa de soja
- 2 cucharadas miel
- 1 cucharada vinagre de arroz
- 1 cucharadita jengibre fresco rallado
- 1 diente ajo picado
- 1 cucharadita maicena
- semillas de sésamo y cebollino para decorar
- sal y pimienta al gusto
Instrucciones
- Mezcla la salsa de soja, la miel, el vinagre de arroz, el jengibre y el ajo en un bol y reserva. Calienta una cucharada de aceite de sésamo en una sartén grande, salpimienta el pollo y saltéalo 5-6 minutos hasta dorarlo, y resérvalo. En la misma sartén, con el aceite restante, saltea el pimiento rojo, el pimiento verde, la zanahoria y el brócoli 4-5 minutos a fuego fuerte. Devuelve el pollo a la sartén, añade la salsa reservada y cocina 2 minutos removiendo bien. Incorpora la maicena disuelta en 2 cucharadas de agua fría y remueve 1-2 minutos hasta que espese. Sirve sobre arroz caliente con semillas de sésamo y cebollino picado por encima.


