Las croquetas fritas están buenísimas y también son una bomba de aceite. La buena noticia es que las croquetas en freidora de aire se acercan bastante: salen doradas, crujientes por fuera y cremosas por dentro, con unas gotas de aceite en lugar de medio litro. En esta versión llevan espinacas, una bechamel más ligera y un par de toques para que el plato se parezca al de la foto.
Te adelanto algo para que no te lleves sorpresas: las croquetas en freidora de aire nunca quedan idénticas a las fritas en aceite. Salen más secas por fuera y menos brillantes. A cambio, pesan bastante menos y no se te llena la cocina de olor a fritanga.
Índice de contenidos
Por qué espinacas y no unas croquetas cualquiera
Porque las de jamón o pollo las hace todo el mundo, y las espinacas aportan algo distinto: verdura de verdad dentro de la croqueta y menos grasa que con embutido. Además combinan con el toque verde de la foto, que es kale crujiente y una crema de yogur y aguacate.
La bechamel: el paso que decide todo
Una croqueta que se abre en la cesta casi siempre es culpa de una bechamel demasiado blanda. Aquí la hacemos con aceite de oliva en vez de mantequilla y con leche semidesnatada, y se cuece removiendo hasta que la masa se despega de las paredes de la sartén. Después tiene que reposar en la nevera, mínimo 4 horas. Lo ideal es prepararla la noche anterior.
Las espinacas se pican finas y se escurren muy bien antes de entrar en la masa. Si usas congeladas, descongélalas y estrújalas con un paño hasta que no suelten agua. El agua de la espinaca es el segundo enemigo de la croqueta.
Paso a paso: de la masa a la cesta
- Sofríe la cebolla y el ajo picados en el aceite, añade la harina y tuéstala un par de minutos.
- Incorpora la leche poco a poco, removiendo, hasta que espese. Añade las espinacas escurridas, la nuez moscada, la sal y el queso.
- Cuece unos minutos hasta que la masa se despegue de la sartén y déjala reposar en la nevera, tapada, al menos 4 horas.
- Forma las croquetas con dos cucharas y pásalas por harina, huevo batido y pan rallado.
- Déjalas 20 minutos en el congelador antes de cocinarlas. Así no se abren.
- Precalienta la freidora de aire a 180 °C, coloca las croquetas sin que se toquen, rocíalas con aceite en spray y cocina de 12 a 14 minutos, dándoles la vuelta a la mitad.
Croquetas de espinacas en freidora de aire
Ingredientes
Para la masa:
300 g de espinacas frescas (o 250 g congeladas, bien escurridas)
½ cebolla pequeña, picada fina (unos 60 g)
1 diente de ajo, picado
3 cucharadas (40 ml) de aceite de oliva virgen extra
80 g de harina de trigo
500 ml de leche semidesnatada
30 g de queso parmesano rallado
Nuez moscada, sal y pimienta negra, al gusto
Para rebozar:
40 g de harina de trigo
2 huevos
100 g de pan rallado
Aceite de oliva virgen extra en spray
Para servir:
4 hojas de kale
1 aguacate maduro pequeño
125 g de yogur griego natural
Zumo de ½ limón
½ diente de ajo
Sal, al gusto
Instrucciones
Cuece las espinacas frescas 2 minutos en una sartén con un chorrito de agua, escúrrelas, estrújalas bien y pícalas finas. Si son congeladas, descongélalas y estrújalas con un paño.
Sofríe la cebolla y el ajo en el aceite, añade la harina y tuéstala un par de minutos removiendo.
Incorpora la leche poco a poco, removiendo, hasta que espese. Añade las espinacas, el queso, la nuez moscada, la sal y la pimienta.
Cuece unos minutos hasta que la masa se despegue de la sartén. Pásala a una fuente, tápala y déjala en la nevera al menos 4 horas.
Forma las croquetas con dos cucharas y pásalas por harina, huevo batido y pan rallado.
Déjalas 20 minutos en el congelador para que no se abran.
Precalienta la freidora de aire a 180 °C. Coloca las croquetas sin que se toquen, rocíalas con aceite en spray y cocínalas de 12 a 14 minutos, dándoles la vuelta a la mitad, hasta que estén doradas.
Deshilacha el kale, rocíalo con unas gotas de aceite y cocínalo en la freidora a 160 °C de 3 a 5 minutos, vigilando, hasta que esté crujiente.
Tritura el aguacate con el yogur, el limón, el ajo y la sal hasta obtener una crema lisa.
Sirve las croquetas con una cucharada de crema y un poco de kale crujiente por encima.
Notas
Cómo saber cuándo sacarlas
Sácalas cuando estén doradas, no marrones oscuras. Cuanto más tostado el rebozado, más acrilamida se forma, y las recomendaciones de la AESAN sobre la acrilamida se resumen en una frase: elige dorado, no tostado. Si alguna se te pasa de color, la zona más oscura mejor no la comas.
Kale crujiente y crema de yogur y aguacate
Para el toque de la foto, deshilacha unas hojas de kale, rocíalas con unas gotas de aceite y pásalas por la freidora de aire a 160 °C unos 3 a 5 minutos, vigilando, hasta que estén crujientes. Es la misma idea que los chips de kale al horno, pero más rápida.
La crema se hace triturando aguacate con yogur griego, zumo de limón y un poco de ajo. Si te sobra aguacate, con él también sale un guacamole casero fácil.
Trucos para que tus croquetas en freidora de aire no se abran ni se sequen
- Rebozar siempre con la masa muy fría. Si está templada, se deshace.
- Doble rebozado (huevo y pan rallado dos veces) si quieres un rebozado más firme.
- No llenes la cesta: si se tocan, se pegan y se rompen al darles la vuelta.
- Rocía todas las caras con aceite en spray. Sin aceite se quedan pálidas y secas.
- Si se te abren, la próxima vez añade una cucharada más de harina a la bechamel o déjalas más rato en el congelador.
Cuánto cuestan estas croquetas en freidora de aire
Una bolsa de espinacas de 300 gramos ronda 1,15-1,30 euros en el supermercado, y el resto de la masa (leche, harina, huevos, pan rallado y un poco de queso) son ingredientes baratos. La tanda de unas 20 croquetas sale por unos 4 euros, y por unos 6 si añades el kale y la crema de aguacate. Al ser tantas, salen a pocos céntimos cada una.
Conservación y congelación
Crudas y rebozadas, aguantan hasta 2 meses en el congelador. Pásalas directamente a la freidora, añadiendo un par de minutos al tiempo. Ya cocinadas, duran 2 días en la nevera y se recalientan 3-4 minutos a 160 °C para que recuperen el crujiente.
Alérgenos
Estas croquetas llevan gluten (harina y pan rallado), huevo y lácteos (leche y queso). Son aptas para vegetarianos si usas un queso sin cuajo animal; si lo necesitas, revisa la etiqueta del parmesano.
Consejo
Un último consejo: no abras la freidora cada dos minutos para «ver cómo van». Cada vez que lo haces se escapa el calor, y las croquetas lo notan. Además, el cesto huele tan bien que la tentación de picar una antes de tiempo es real.


