Brownie de boniato cortado en cuadrados sobre una tabla de madera

La primera vez que hice un brownie de boniato no se lo dije a nadie. Lo dejé enfriar en la encimera, lo corté en cuadrados y me quedé quieto a ver quién picaba primero. Mis sobrinos se comieron dos cada uno, y uno de ellos me preguntó qué le había echado para que estuviera tan jugoso. Cuando le conté que era boniato, me miró como si le hubiera confesado un crimen… y pidió otro trozo.

Desde entonces es mi brownie de entre semana: lleva cacao puro, no lleva harina de trigo y el azúcar refinado se queda en el armario. Lo difícil no es hacer un brownie de boniato, sino conseguir que quede jugoso sin llegar a pastoso, y ahí es donde fallan casi todas las versiones que he probado.

Por qué un brownie de boniato queda tan jugoso

El boniato hace el trabajo que normalmente hacen la mantequilla y el azúcar: aporta dulzor natural y una textura densa y húmeda. Según la ficha de la Fundación Española de la Nutrición, más del 70 % de su peso es agua y además es rico en hidratos de carbono, fibra y betacarotenos. Esa agua es una ventaja y a la vez el motivo por el que tantos brownies de boniato salen gomosos: si no la controlas, el centro se queda crudo.

Antes de ponerte con la masa

Los ingredientes con sus cantidades los tienes en la tarjeta de receta, justo debajo del artículo. Aquí me interesa lo que de verdad marca la diferencia en un brownie de boniato: el boniato tiene que estar muy bien cocido. Yo lo hago entero y con piel en el horno mientras hago otras cosas, aunque en el microondas también sirve si vas con prisa. Después se pela, se aplasta hasta que no quede ni un grumo y se deja templar. Un puré con tropezones se nota al morder, y no para bien.

El paso a paso, con los detalles que cambian el resultado

Mezcla primero el puré con los huevos, el endulzante, el aceite y la vainilla hasta que quede una crema lisa y brillante. En otro bol tamiza el cacao con la harina de avena, la levadura y la sal, y añádelo a lo húmedo con una espátula, justo hasta que desaparezca la harina. Si bates de más, el brownie de boniato sale elástico.

Incorpora el chocolate troceado y las nueces, vierte la masa en un molde cuadrado forrado con papel de horno y alisa la superficie con la espátula mojada. Hornea a 180 °C, con calor arriba y abajo, entre 25 y 30 minutos. El palillo no debe salir limpio: tiene que traer unas migas húmedas, porque el brownie sigue cuajando fuera del horno.

Tres errores que dejan el brownie pastoso

Pasarte de horno. Es el error más común. Un brownie de boniato seco se agrieta y sabe a bizcocho de cacao, así que saca el molde en cuanto el centro se vea cuajado pero todavía suave al tacto.

Cortarlo recién salido. Caliente se deshace y parece crudo. Déjalo reposar en el molde al menos una hora, y si puedes esperar a que se enfríe del todo, mejor: al cortarlo queda con ese centro denso que sale bien en las fotos.

Usar un puré demasiado húmedo. Si al cocer el boniato suelta mucho líquido, escúrrelo o déjalo un rato en un colador antes de aplastarlo. Esa agua de más es la que convierte tu brownie de boniato en una masa gomosa.

Variantes para no aburrirte

  • Con crema de cacahuete: pon una cucharada en la superficie antes de hornear y repártela con un palillo, haciendo ondas.
  • Más intenso: una pizca de café soluble disuelto en la masa realza el sabor a chocolate sin que sepa a café.
  • Sin frutos secos: cámbialos por más trocitos de chocolate negro o por pipas de calabaza.
  • Sin miel: el sirope de dátiles funciona igual y el resultado es igual de jugoso.

Cómo se conserva

Este brownie de boniato aguanta entre cuatro y cinco días en la nevera dentro de un recipiente hermético, y al día siguiente está incluso mejor. Si quieres congelarlo, separa las porciones con papel de horno y aguantan unos dos meses. Para recuperarlo, unos quince segundos en el microondas y vuelve a estar tierno.

Y si lo quieres de postre en versión fresca, ponle al lado una bola de helado de plátano casero.

Brownie de boniato

Brownie jugoso de boniato con cacao puro, harina de avena y sin azúcar refinado.
Tiempo de preparación15 minutos
Tiempo de cocción30 minutos
Tiempo de reposo:1 hora
Tiempo Total1 hora 45 minutos
Plato: Postre
Cocina: Americana
Palabra clave: brownie de boniato, brownie saludable, postre sin azúcar refinado
Servings: 9 unidades

Ingredientes

300 g de boniato cocido y pelado

2 huevos

60 g de miel o sirope de dátiles

40 g de aceite de oliva suave

1 cucharadita de extracto de vainilla

40 g de cacao puro en polvo, sin azúcar

50 g de harina de avena

1 cucharadita de levadura química

1 pizca de sal

40 g de chocolate negro (85 %) troceado

30 g de nueces troceadas

Instrucciones

Hornea el boniato entero con piel a 200 °C unos 40 minutos (o en el microondas 8-10 minutos), pélalo, aplástalo hasta obtener un puré liso y deja que se temple.

    Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo, y forra un molde cuadrado de 20 cm con papel de horno.

      Mezcla el puré con los huevos, la miel, el aceite y la vainilla hasta obtener una crema lisa.

        Tamiza el cacao con la harina de avena, la levadura y la sal, e intégralo con una espátula solo hasta que no se vea harina.

          Añade el chocolate y las nueces, vierte la masa en el molde y alisa la superficie.

            Hornea de 25 a 30 minutos, hasta que el palillo salga con migas húmedas.

              Deja reposar en el molde al menos 1 hora antes de cortar en 9 porciones.

                Notas

                Se conserva 4-5 días en la nevera en recipiente hermético o 2 meses en el congelador. No está pensado como sin gluten, porque la avena puede llevar trazas.

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